¿QUÉ ÉS Y CUÁL ES SU CAUSA?

En primer lugar, conviene aclarar que, al hablar de quimiocerebro, nos referimos a un conjunto de efectos secundarios cognitivos asociados al tratamiento, no al tipo de cáncer. Durante y después de finalizar el tratamiento de quimioterapia, la memoria puede verse afectada. Esto explica lo que los expertos han bautizado como fenómeno de chemobrain. Técnicamente, se trata de un déficit cognitivo o disminución del funcionamiento neuropsicológico derivado de los tratamientos quimioterápicos. De ahí el término que, en español, significa literalmente ‘quimio-cerebro’.

La mayoría de los afectados lo definen como la reducción de la “agudeza” mental, y lo describen como la incapacidad de recordar ciertas cosas y la dificultad para concluir tareas, concentrarse en algo, o aprender nuevas destrezas. Concretamente, hablamos de un deterioro de la memoria, de la capacidad de atención y concentración, aprendizaje, razonamiento, función ejecutiva y habilidades visoespaciales.

Aunque también pueden influir otros factores como la terapia hormonal, la radiación, la cirugía, el malestar emocional, el envejecimiento, la fatiga, las alteraciones del sueño o la menopausia.

SÍNTOMAS PRINCIPALES DE QUIMIOCEREBRO:

problemas de memoria y concentración

  • Problemas para seguir de manera fluida una conversación.
  • Se olvidan de cosas que habitualmente no tenían problemas para recordar (lapsos de memoria)
  • Dificultad para concentrarse (no se pueden concentrar en lo que están haciendo, presentan intervalos breves de atención, pueden con facilidad “desconectarse mentalmente”)
  • Dificultad en recordar detalles como nombres, fechas y algunas veces eventos más importantes.
  • No pueden realizar múltiples tareas a la vez, como contestar el teléfono mientras cocinan, sin olvidar una de ellas (tienen menos capacidad de hacer más de una cosa simultáneamente).
  • Problemas para aprender cosas nuevas.
  • Tardan más en terminar las cosas (son más desorganizados y más lentos para razonar y procesar información)
  • Dificultad para recordar palabras comunes (no pueden encontrar las palabras adecuadas para completar una oración).

Para la mayoría de las personas, estos cambios mentales solo duran poco tiempo. Otras pueden presentar cambios mentales a largo plazo o tardíos.  La duración del quimiocerebro es un factor importante en el grado en el que este afecta la vida de una persona. Cuándo comienza, cuánto tiempo dura y cuántos problemas causa pueden variar según cada paciente. Por lo general, los cambios que notan son leves, y las personas que los rodean podrían no notarlos. Aun así, las personas que tienen estos problemas se dan cuenta de las diferencias en su razonamiento.

¿SE PUEDE PREVENIR EL QUIMIOCEREBRO?

Hasta el momento, no hay una manera conocida de prevenir los cambios cognitivos que causan el efecto del quimiocerebro. Esto se debe a que las causas aún se están estudiando. No obstante, podemos…

TRATAMIENTO DEL QUIMIOCEREBRO:

Aunque los estudios no son concluyentes, en líneas generales, y siguiendo las recomendaciones de rehabilitación y tratamiento, se puede mejorar.

Para la mayoría de los pacientes los síntomas desaparecen, o mejoran muchísimo, tras finalizar el tratamiento, pero, en algunas ocasiones, pueden permanecer a largo plazo. Para ello, se pueden seguir determinadas recomendaciones que ayuden a mejorar la sintomatología. Algunas de ellas, como mantener la mente activa, realizar actividad física regular y estimulación cognitiva (actividades como leer, hacer pasatiempos que obliguen a pensar o jugar a las cartas), son las más recomendadas.

¿QUÉ PUEDES HACER PARA REDUCIR LOS EFECTOS?

Estas son algunas recomendaciones para minimizar al máximo las consecuencias de este efecto secundario:

  • Utiliza una agenda, bloc de notas o tu teléfono inteligente. 
  • Haz las tareas más exigentes en el momento del día que sientas que tus niveles de energía son los más altos.
  • Ejercita tu cerebro (resuelve crucigramas, sopas d letras, laberintos, puzles, …)
  • Descansa y duerme lo suficiente.
  • Realiza actividad física regular, ya que no solo es buena para tu cuerpo, sino que también mejora tu estado de ánimo.
  • Cuida la alimentación. Toma frutas y verduras; ya que su ingesta se relaciona con la conservación de las capacidades cognitivas al envejecer.
  • Establece rutinas y síguelas. Trata de seguir el mismo programa todos los días.
  • Designa un lugar para colocar los objetos que se le pierden con frecuencia (como las llaves, el bolso o la cartera).
  • Organízate, trata de no realizar múltiples tareas. Concéntrate en una sola cosa a la vez.
  • Evita el alcohol y otros agentes que podrían cambiar su estado mental y sus patrones de sueño.
  • Pide ayuda cuando la necesites.
  • Registra tus problemas de memoria. Lleve un diario de los problemas que nota y de lo que sucede en esos momentos.
  • También resulta de ayuda que realices alguna tarea que te resulte agradable después de las rutinas que te cueste ejecutar. Mejora la motivación para reforzar lo que ya has hecho y lograr cierto grado de motivación.
tratamiento de quimioterapia, la memoria puede verse afectada. Esto explica lo que los expertos han bautizado como fenómeno de chemobrain. Técnicamente, se trata de un déficit cognitivo o disminución del funcionamiento neuropsicológico derivado de los tratamientos quimioterápicos. De ahí el término que, en español, significa literalmente ‘quimio-cerebro’.

&source=" class="social linkedin" target="_blank">

Dejar un comentario